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domingo, 9 de mayo de 2010

MANUEL LOPEZ “CAÑAMAQUE”: TODA UNA VIDA PARA EL CARNAVAL

Debido, entre otras cosas, a su gran currículum de agrupaciones a lo largo de su vida, y la importancia de cada una de ellas, es de abordar en profundidad la historia de este gran personaje para el folclore gaditano.
Debido a esto,
analizaremos a fondo, desde su nacimiento, hasta los homenajes posteriores a su mente, y empezando el estudio con la primera gran agrupación de la que es participe y de la que pertenece esta letra, “Los Anticuarios”.

De cuantas leyes famosas
en nuestra patria se han inventado,
ninguna fue tan graciosa
por todos cuatro costados,
que la que se denomina
descanso dominical.



Disponer que descansen
los que no quieran
es igual que si al sol
lo detuvieran en su carrera.



Y ultrajar de ese modo
la libertad,
ni en Marruecos siquiera
se admite ya.
¡Pobre patria mía
sigue mis consejo,
no sigas andando
igual que el cangrejo.



Comprende algún día
que la indiferencia
es la mayor causa
de tu decadencia.!



España en vez de descanso
trabajo es lo que apetezca
que pueda comer el pueblo
que hoy de hambre perece.



Que la industria y el comercio
gocen de prosperidad,
la noble tierra española
y no ofenderse, por que es verdad.



De lo que está muy cansada
hace tiempo es... de no almorzar.

No era el autor de esta letra ni del repertorio de este famoso coro de 1905, pero si fue el encargado de llevar a cabo la realización de la musica de dicho coro: Los Anticuarios, con ese famoso tango que lleva la misma musica que el que exponemos, pues es del mismo repertorio, cuya letra decia: "Aquellos duros antiguos...".
Estamos hablando del hombre que ha sido considerado el Cervantes del carnaval de cadiz, pues nos ha dejado obras de gran importancia para esta fiesta.

Clásico por excelencia del Carnaval de Cádiz, Manuel Lopez Cañamaque nace en Cádiz el 6 de mayo de 1882, en el número 28 de la calle Pasquín. Fue hijo de José López García y de María de la Concepción Cañamaque Flores. Debido a un defecto de la piel de su cara, con manchas de viruela, fue apodado "Caracorcho".

En la etapa primaria de la escuela, Cañamaque no solo destacaba en las materias que daba, sino que ademas demostraba una excelente inquietud por la musica. Por ese motivo, su padre le compró una bandurria de segunda mano en un baratillo.
Después de estudiar dos años (1897-1899) en el instituto Colmuela de cadiz (todavía activo), En 1901 ingresa en la estudiantina del Centro Obrero de la Compañía Trasatlántica, que en su primera época estaba compuesta por cuarenta miembros. Estaba dirigida por el notable violinista D. Antonio Rivas Ruiz.
Las clases eran diarias por lo que pronto llegó a dominar con destreza la bandurria y otros instrumentos de cuerdas.En 1904 se incorpora como bandurria en otra formación instrumental, llamada Tuna Gaditana, dirigida por Bartolomé Llompart, con la que participó en el concurso de agrupaciones de ese año, obteniendo el segundo premio de su modalidad.

En 1905 es el propio Antonio Rodríguez "El Tío de la Tiza" quien lo convence para que salga en la orquesta de su coro Los Anticuarios. El concurso de ese año se celebraría en el quiosco instalado en el Parque Genovés, donde conseguirían el primer premio. El traslado de "El Tío de la Tiza" a Sevilla hace que Cañamaque no participe en el Carnaval gaditano durante varios años. Tanto la letra inicial como esta que viene a continuación proceden de este coro:

A Cádiz del alma mía
en este instante yo me dirijo

si no queréis escucharme

a mi me importa un comino

tu, de seguro me escuchas
Cádiz de mi corazón.



¡Tierra de mis entrañas
pueblo adorado,
cada día que pasa
te veo más triste y acongojado.



Todo el mundo te trata
a puntapiés
tu completa ruina
pronto se ve.!



¡Preciosa sirena
que bañan las olas
que pena de verte
tan triste y tan sola.



Murió tu comercio
tu industria perdida...
pidiendo limosna
arrastra la vida.!



¡Despierta de tu letargo
que siempre fuiste valiente
ya verás que pronto sale
de las garras de la muerte.!



¡No vivas más de ilusiones,
población de mis entrañas
¡no te fíes de embusteros,
ni de pamplinas, ni de patrañas.

Que aunque estés agonizando
eres la honra de toda España.
(coro los anticuarios, 1905)


En este coro sin duda alguna es en el que hago mas hincapié, y es que este coro marca un antes y un después en el carnaval de comienzos del siglo XX. Para explicarlo adecuadamente, diremos que el coro “Los Anticuarios”, el autor de letras es Antonio Rodríguez “El Tio De La Tiza”: que la musica corrio a cargo de Manuel Lopez Cañamaque, y que la direccion de dicho coro le corresponde a Pedro Verdier.

El coro de los anticuarios fue un punto clave en la vida de Manuel López Cañamaque, y es que la música que este personaje hiciera por encargo de Antonio Rodríguez, fue de tal éxito que su tango ha perdurado hasta nuestros días. Ese coro, aunque en aquella época a los coros se les llamaba comparsa, pues las comparsas que hoy conocemos no nacieron hasta mediados de los años 60, ha marcado un antes y un después en la historia de los grandes tangos y en definitiva, de los grandes coros del carnaval de Cádiz.

Si recordamos lo dicho en el anterior post, el coro “Los Anticuarios”, surge en 1905, de manos de Pedro Verdier, director; Antonio Rodríguez “el tío de la tiza”, en la letra; y Manuel López Cañamaque en la música.

Aquel año, El concurso se celebraría en el quiosco instalado en el Parque Genovés, donde conseguirían el primer premio. Un primer premio valorado en 500 pesetas (tengamos en cuenta lo que eran 500 pesetas en el año 1905). Como curiosidad del tango más famoso de este coro os cuento lo siguiente:

Muchos gaditanos, y no pocas personas de fuera de la ciudad, saben cantar "Los duros antiguos", ese tango que Antonio Rodríguez, "El tío de la Tiza" compuso para el coro "Los Anticuarios". Pero quizás no todos conozcan el sentido y la historia real del acontecimiento que se narra.
Ocurrió que en el año 1904, el día 3 de Junio concretamente, cuando se estaba desarrollando la campaña de pesca en la almadraba, en un lugar de la playa, frente a lo que hoy es la Residencia, un obrero del que se cuenta era conocido como "Malos pelos", estaba cavando un hoyo para enterrar desperdicios y despojos de los atunes, y en su trabajo encontró unos "duros" -en realidad pesos fuertes o reales de a 8 del siglo XVIII-. "Malos pelos" se llenó los bolsillos de cuantas monedas pudo y se marchó sin avisar a nadie.

Sus compañeros, extrañados por su tardanza, fueron a buscarlo y se encontraron con el tesoro. Su reacción fue la misma: cogieron lo que pudieron y se marcharon del trabajo.
La noticia se corrió rápidamente por todo Cádiz, y la población gaditana se lanzó a la búsqueda de aquellas monedas a las que llamaron "duros", por su semejanza en tamaño y metal con la moneda de 5 pesetas que circulaba en aquella época.
Al final se recogieron unas 1.500 piezas, de los años 1752, 1753, 1754 y 1755, acuñadas en Méjico.


El traslado de "El Tío de la Tiza" a Sevilla hace que Cañamaque no participe en el Carnaval gaditano durante varios años. En su juventud ejerció en diversas actividades, todas ellas muy efímeras, ya que no se adaptaba a la disciplina de normas y horarios. En 1909, junto a su hermano Fermín, abrió una carbonería en la calle Cabrera de Nevares, en la que permaneció también muy poco tiempo. En junio de ese mismo año solicitó el ingreso como conductor en la Compañía de Tranvías, cuya solicitud le fue aceptada. Hizo un período de prácticas para posteriormente prestar servicio en dicha empresa.



En octubre de 1909 dejó el empleo tras un pequeño incidente con uno de los tranvías: Conduciendo el tranvía que bajaba por la calle de San Juan de Dios, en dirección al casco interior de la ciudad, se le fueron los frenos y el vehículo llegó hasta uno de los extremos de la Plaza de San Juan de Dios, logrando pararlo frente al bar. “La Pila Vieja”. El susto que pasaron los viajeros fue enorme y Cañamaque, nervioso y con la cara blanca, se acercó al cobrador y le entregó su gorra, con estas palabras:



"...si el trabajo es salud y da estos sobresaltos, prefiero estar enfermo...".



Meses después se dedicaría en su domicilio a dar clases particulares de bandurria. Tampoco esta actividad le era muy rentable, por lo que al poco tiempo la abandonó, dedicándose a partir de entonces a dar conciertos por los bares y cafés junto a su amigo Joaquín Palomino.

A partir de 1910 empieza a colaborar con otros autores, poniéndole la música y la letra a muchas agrupaciones:


1910: Los pierrots (coro en carroza) - Autor de la letra.
1911: Los boticarios (coro en carroza) - Componente.
1911: Los niños modelo (murga) - Autor de la letra.
1912: Las grandes marcas del papel de fumar (murga) - Autor de la letra.
1913: Los apaches parisienses (murga a pie) - Autor de la música.
1914: Los trovadores (coro en carroza) - Autor de letra y música.
1914: Las Petit's Criollas (murga femenina) - Autor de la música
1915: Los abanicos de Luís XV (coro en carroza) - Autor de letra y música.
1915: Los gondoleros de Venecia (coro en carroza) - Autor de la letra.
1916: Los genios o La fuente misteriosa (coro en carroza) - Autor de la letra.
1917: Los espadachines escoceses (coro a pie) - Autor de la música.
1919: Trío Chaniteclé (trío) - Autor de letra y música.
1920: Las notas musicales (murga) - Autor de letra y música.
1923: Los guardias montaraces (coro en carroza) - Autor de letra y música.
1925: Los Rampers filarmónicos (murga) - Autor de letra y música.
1925: Pérez y sus víctimas (murga) - Autor de letra y música.
1925: Fantomas o La banda de los 13 (coro en carroza) - Autor de letra y música.
1926: Los esquimales groenlandeses (coro en carroza) - Autor de letra y música.

En 1926 participó en un concurso de cuentos que organizaba la revista gaditana gráfica de literatura y actualidades "Bromas y Veras", con un cuento que tituló Un Testamento Curioso, que, aunque no consiguió premio alguno, sí que fue publicado en la citada revista.

1927: Los monos amaestrados (murga) - Autor de letra y música.
1927: Los pelotaris (coro en carroza) - Autor de letra y música.
1928: Agustina de Aragón y sus chisperos (coro en carroza) - Autor de letra y música.
1928: Los boxeadores de pesos pesados (murga) - Autor de letra y música.
1928: Las Flores (coro en carroza) - Autor de letra y música.
1929: Los tontos de capirote (coro a pie) - Autor de la música.
1929: Los niños de Bienvenida y su cuadrilla (murga) - Autor de letra y música.
1929: Los jefes indios (coro en carroza) - Autor de letra y música.
1930: Reaparición de los Rampers (murga) - Autor de letra y música.
1930: Los hijos del moro Juan o Murga moruna (murga) - Autor de letra y música.

Durante los años 1931-1933 colaboró en la prensa local con artículos costumbristas que titulaba Carnavalerías, donde satirizaba la vida cotidiana y sucesos de la ciudad. Durante varios años simultaneó los conciertos por los bares con las creaciones carnavalescas, lo que le proporcionaría los ingresos necesarios para su sustento. Y sacaría agrupaciones dadas como estas:

1931: Los cojos de Chicago (murga) - Autor de letra y música.
1931: Charanga lugareña (murga) - Autor de letra y música.
1932: Los tragabolas o Los malos de Cañamaque (murga) - Autor de letra y música.
1932: Los guardacalles del norte (murga) - Autor de letra y música.
1932: Los Decapitadores (coro en carroza) - Autor de letra y música.
1932: Los Gauchos (coro a pie) - Autor de letra y música.
1932: Los gramolistas fulminantes (quinteto) - Autor de letra y música.
1933: Los oradores cómicos y parodistas de tangos argentinos (trío) - Autor de la música.
1933: Reaparición de la Murga del siglo XX (murga) - Autor de la música.
1933: Los zapateros criticones (murga) - Autor de letra y música.
1933: Los amos de Cádiz (murga) - Autor de letra y música.
1934: Los herbolarios o Vendedores de hierbas medicinales (chirigota) - Autor de letra y música. 1934: Los nuevos laceros (chirigota) - Autor de letra y música.
1934: Gran diario de papel (cuarteto) - Autor de letra y música.
1934: Los quitapellusas (chirigota) - Autor de letra y música.
1934: Los vendedores de erizos (chirigota) - Autor de letra y música.

Ese mismo año de 1935 consiguió un total de siete premios en el Concurso, cosa que hasta el momento no ha conseguido ningún otro autor.
Comprometido con su tiempo, Cañamaque tomaba partido en sus letras defendiendo la democracia y aquellos valores que consideraba básicos para la libertad. Defendió a la clase trabajadora. Criticó y satirizó a la clase política cuando ésta no cumplía con sus promesas. Denunció la hipocresía social y la defensa de privilegios, basándose en cualquier ideología.

He aquí las siete agrupaciones y hasta 1953:

1935: Los pastores de la Tía Norica (cuarteto) - Autor de letra y música.
1935: Orquestina senegalesa (chirigota) - Autor de letra y música.
1935: Los cocheros (chirigota) - Autor de letra y música.
1935: Los repartidores de pan antiguos (chirigota) - Autor de letra y música.
1935: Los lañaores o Los gitanos lañaores (chirigota) - Autor de letra y música.
1935: El carnaval muere o Los viejos demócratas (coro a pie) - Autor de letra y música.
1935: Los afiladores (chirigota) - Autor de letra y música.
1935: Los pamplis (coro en carroza) - Autor de letra y música.
1936: Los fantasmas de... (chirigota) - Autor de letra y música.
1936: Los nipones (chirigota) - Autor de letra y música.
1936: Los papanatas (coro a pie) - Autor de letra y música.
1936: Los silleros (chirigota) - Autor de letra y música.
1936: Los cazadores inofensivos (chirigota) - Autor de letra y música.
1948: Los chicucos (chirigota) - Autor de letra y música.
1948: Piñata gaditana (coro en carroza) - Autor de la letra.
1949: Los nicanores de papel (chirigota) - Autor de letra y música.
1949: Los arrumbadores (coro en carroza) - Autor de la letra.
1950: Los sonámbulos (coro en carroza) - Autor de letra y música.
1950: Los ñáñigos (chirigota) - Autor de letra y música.
1950: Los salineros (coro en carroza) - Coautor de la letra.
1951: Reaparición de los esquimales groenlandeses (coro en carroza) - Autor de letra y música.
1951: Los vendedores de prensa (chirigota) - Autor de la letra.
1952: Los guerreros del castillo X (coro en carroza) - Coautor de la letra.
1953: Las castañuelas (conjunto coral femenino infantil) - Autor de la letra.


Así seguiría hasta su fallecimiento, que ocurrió el 30 de agosto de 1953, en su casa de la calle de las Navas, número 20. En las Fiestas Folklóricas, así llamadas en 1954, varios autores dedicaron en sus respectivas agrupaciones, letras dedicadas a la vida y obra del insigne autor Manuel López Cañamaque. Le fue concedido el Antifaz de Oro, a título póstumo, en 1981, que fue recogido por su hijo y por su nieta. La Sociedad Filatélica Gaditana le dedicó un matasellos conmemorativo durante la Exposición "Exfilándalus'88" que circuló durante los días 15 al 20 de febrero de 1988. En 1983 el Ayuntamiento de Cádiz a propuesta de Ricardo Moreno Criado, colocó una lápida a su memoria en la finca número 28 de la calle Pasquín donde nació. Igualmente, el Ayuntamiento gaditano rotuló una calle con su nombre.

FUENTES: Diario de Cadiz, Biblioteca Municipal de Cadiz, Bibliografias variadas del carnaval, y fotos Diario de Cadiz y Google imagenes.

TRABAJO REALIZADO POR: Cristian Moreno Lechuga & Alejandro Ariza Bruzon

"EL PEÑA". DE UN ESCARABAJO TRILLIZO A UNA NOTA MUSICAL.

La historia carnavalesca del archiconocido “El Peña” será siempre recordada por su prolífica autoría, y sus grandes éxitos a lo largo de sus apariciones por el teatro Falla.
He aquí un poco de su, al menos, curiosa historia.

José Peña Herrera “El Peña”, había nacido en Cádiz el 27 de Abril de 1921, en la Posada del Arco de Garaicochea, muy cerca de la plaza de Abastos en el corazón de un barrio gaditano de gran tradición carnavalera donde cada febrero se cantan miles de coplas, hijo de Eduardo Peña y Carmen Herrera, de pequeño estudió en el Colegio de la Salle Mirandilla, donde demostró sus dotes teatrales y artísticas. Su formación profesional la encausó como Modelista Naval. Precisamente el mar le tiraba tanto, que hizo su Servicio Militar en el Buque Escuela “Juan Sebastián Elcano”.

En el mes de Agosto de 1949 contrae matrimonio en la Iglesia de Santiago con la Srta. Milagros Luque Torres, de cuyo unión nacieron nueve hijos de los que viven seis, Eduardo, Milagros, María del Carmen, Josefa, Salvador y José.
El Peña era muy querido en los ambientes carnavalescos al que llegó de la mano de Enrique Villegas en el año 1963 como profesor de baile de claqué en “Los Dandys Negros”, le gustó tanto, que volvió a salir con Enrique en la comparsa “Los Escarabajos Trillizos” de 1965, con los que recorrió España entera y salió incluso al extranjero. Le costaba mucho memorizar las letras, pero lo suplía con su genialidad improvisadora, su sola presencia en el escenario provocaba carcajadas. Era capaz de inventarse historias que haría creérsela al mismísimo Pericón de Cai, que ya es decir.

El Peña ó Peñita como a él le gustaba que le llamaran, tenía un caudal narrativo impresionante. A partir de entonces, se convirtió en un personaje muy querido por el público del Gran Teatro Falla de Cádiz. Toda la crítica coincidía en señalar su genialidad
Una vez que vuelve a Cádiz, se integra nuevamente en el carnaval. Volvió en 1970. Sus preferencias interpretativas se decantaron por el cuarteto. Y vuelve a las tablas del Falla con el Ballet de Enrique el Molondro. Pero sus dotes interpretativas le hicieron decantarse por el Cuarteto.

En esta modalidad se hizo famoso de la mano de dos de los autores más destacados de nuestros carnavales: Manuel Rosales Romero “Agüillo Hijo” y Agustín González Rodríguez “Chimenea”. Sus cuartetos fueron antológicos. ¿Quién no recuerda? “Don Mendo y sus Mendas Lerendas” de 1973, “Tipycalispanish” de 1974, “Don Juan Tenorio y los que fueron al velatorio” de 1975, “Los Hijos de la Gran China” de 1976, “Se Coló Colón” en 1977 “Pájaro que vuela a la Zarzuela” en 1978, “Audiencia Pública” en 1979, “Los Cuatro Reyes de la Baraja” en 1980, “Grandes Relatos” en 1981, “La Boda del Siglo” en 1982, “Dallas” en 1983, “Una Historia a la Plancha” en 1984, “Los Karajotekas” en 1985, “No moverse que ahora vengo” de 1989 y el último que interpretó fue “Tres notas Musicales” en 1991 de grato recuerdo para todos los buenos aficionados.


El Peña" fue un personaje fuertemente ligado al carnaval de Cádiz durante casi toda su vida
No podemos olvidar a su mano derecha Juan El Masa, con el que se entendía con sólo un gesto, a los hermanos Scapachini, a Mariscal en fin, a todos los que han tenido el honor de compartir con el mayor comediante carnavalesco que ha dado Cádiz, su genialidad, improvisación y arte.


Para vergüenza de la F.G.C. y de todos los carnavaleros, El Peña no fue reconocido con el Antifaz de Oro, aunque muchos lo pidiéramos para él, pero el encorsetamiento de las normas para otorgárselo siempre era la excusa para negárselo. Para nosotros, ha sido el cuartetero más relevante en está tercera época de nuestros carnavales.

José Peña Herrera, fallecía la tarde del 8 de Julio en el Hospital de San Rafael, muy cerca del teatro donde hizo reír muchas veces a los gaditanos, El Gran Teatro Falla.


NOTA: la carencia de imágenes se debe a la antiguedad del articulo y el poco material multimedia existente.

FRANCISCO GUZMÁN ESTRADA "EL BATATO": UNA VIDA LLENA DE CARNAVAL

Francisco Guzmán Estrada “El Batato”, nació en Cádiz en 1873, año en que hacía su recorrido por las calles gaditanas la agrupación coral “La Goleta del Vapor Terrible”. De pequeño vivió el nacimiento y formación de este tipo de agrupaciones, “Las Viejas Ricas”, de 1884, marcaría de una forma especial su gusto por esta manera de hacer y sentir nuestro folclore.
Aunque los Tangos del “Tío de la Tiza” le apasionaban, sería en una Murga donde comenzaría su andadura carnavalesca, y lo haría como componente de la famosa “Murga del Siglo XX” (1901), cuyo autor era Antonio García Jurado y su director Francisco Llame. Su amor al Tango gaditano, le hace dejar la murga por la Comparsa (hoy coro), saliendo como cantante en 1903 en la Comparsa “Los Lilas”, con uno de los mejores tangos y cuplé que haya compuesto Antonio Rodríguez “El Tío de la Tiza”, con su famoso estribillo trabalenguas todavía recordado como el “Periquitúliqui”.

PERIQUITÚLIQUI

Piriquitúliqui, metúliqui, patúliqui,
saca la paútica, patúliqui, mulática,
piriquitúliqui, metúliqui, patúliqui,
saca la pan, saca la pun, saca la pin.


El año siguiente sale en “Los Espejos” y en 1905, en “Los Anticuarios”. Su gran afición le hace participar intensamente en el Carnaval dirigiendo agrupaciones corales a partir de 1906 con “Los Brujos”. Paco era muy conocido en Cádiz, ya que tenía un puesto de frutas y hortalizas en el Mercado Central de Abastos, concretamente el número 126, en él vendía batatas, de ahí le vino el apodo de “El Batato”. El complemento a su trabajo eran sus agrupaciones carnavalescas, para las cuales seleccionaba el personal de mayor calidad posible, aunque le ocasionara algún que otro disgusto entre sus conocidos.

De entre los grupos que dirigió podemos destacar los siguientes: “Dentistas Universales”, 1907; “Los Verduleros de Paris”, 1909; “Los Pensamientos”, 1913; “La Corte de Nerón”, 1916; “Los Guardianes Montaraces”, 1923; “Los Mercaderes de Damasco”, 1924; “¿Fantomas?...o Banda de los 13” 1925, “ Los Heraldos de León y Castilla” 1926, “Los Pescadores Napolitanos”, 1928; “Jefes Indios”, 1929; “Los Decapitadores”, 1932; “Los Pamplis”, 1935; etcétera.

A pesar de no poseer estudios musicales, disponía de un agudo sentido musical para afinar sus afamados coros. Era un excelente director y presidente, su seriedad a la hora de los ensayos le distinguía del resto de directores. Paco “El Batato” ha sido junto a Joaquín Fernández Garaboa “El Quini” y a José Macías Retes, los tres hombres que más han luchado por conservar nuestro Tango Gaditano. En la segunda época dorada lo defendió de la mano de uno de sus autores más sobresaliente: Manuel López Cañamaque. Asimismo, infuyó en el resurgir del Carnaval en el año 1949 en compañía de otros famosos autores y directores.
Amigo personal de Ramón Cebada, a instancia de éste ensayó el coro “Los Pintores”, 1949; su último coro; ya que el 29 de Septiembre de este mismo año, fallecía víctima de cáncer de estomago. Su entierro tuvo lugar el día 30 en el Cementerio católico de nuestra ciudad.. Este coro fue el de “Los Pintores”, el que, de algún modo, quiso homenajear a su buen amigo, excelente bajo y director que falleció ese mismo año

En 1950 Ramón Cebada, con el coro “Los de Cai” ,le dedicaba un tango a su amigo del alma:



Era un silbato de plata
de un presidente

el que animó nuestras fiestas
eternamente.

Los tanguillos, himnos de mi tierra,
con su gracia, su sal y su alegría
se transforman en plegarias dolientes
para el César de comparsería;
la guitarra nos dice llorando

sus bordones de acero al quebrar
la emoción que le causa la ida

del que ya siempre será inmortal,
y dicen como reponso:

“Paco el Batato”, ¡Descanse en paz!.


Grandes agrupaciones del BATATO:

1949
Los Pintores
Director


1926

Los Heraldos De Leon Y Castilla

Director




1924

Los Mercaderes De Damasco

Director y letrista




1913
Los Pensamientos
Director




1908
Los Verduleros de Paris
Director



1907
Dentistas Universales
Director


1906
Los Brujos
Director


1905
Los Anticuarios
Componente


1904
Los Espejos
Componente


1903
Los Lilas
Componente

1901
La Murga del Siglo XX
Componente

NOTA: la carencia de imágenes se debe a la antiguedad del articulo y el poco material multimedia existente.

FUENTES: Diario de Cadiz, Biblioteca Municipal de Cadiz, Bibliografias variadas del carnaval, y fotos Diario de Cadiz y Google imagenes.

TRABAJO REALIZADO POR: Cristian Moreno Lechuga & Alejandro Ariza Bruzon

jueves, 6 de mayo de 2010

CARNAVAL DE CADIZ DE 1899: ¡ QUE MÁS SE PERDIÓ EN CUBA!


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El Carnaval de 1899, un año después de la pérdida de la Gran Antilla, Filipinas, y la gran cuba, la cual fue arrebatada gracias a la ayuda de Estados Unidos, y a la pesima gran armada española, todavía anticuada comparada con la sofisticada tecnología estadounidense. Este carnaval recogió en sus coplas la tristeza del momento, pero la alegría de la fiesta siguió estando presente en todos los rincones de la ciudad.


Un año después de la perdida de Cuba, España asistió indiferente a esta gran tragedia nacional. En Cádiz, no. En 1899, el primer Carnaval después del desastre, las coplas comentaban tristes y doloridas, como este estracto:


"Ya se acabó la guerra
ya se ha firmado la paz
ya todos somos amigos
y aquí no ha pasao ná".



Pero no todo fue alegría en aquellos días, ya que la continua llegada de barcos con repatriados enfermos y fallecidos entonó un tanto el contento que rodeó de siempre a estas populares celebraciones.


El 7 de febrero quedó ultimado en los talleres tipográficos de industrial Benítez el cartel anunciador del Carnaval de Cádiz para 1899. El autor del mismo fue Ricardo Garbero y representaba un pierrot con traje arlequinado con los colores nacionales, llevando en el pecho el escudo de la ciudad.


Semanas antes de las fiestas se habían estado realizando los preparativos correspondientes para el popular y tradicional cortejo carnavalero, de cuya dirección se encargaba el hábil y conocido artista Andrés Pastorino. Con respecto a años anteriores se cambió el itinerario de la cabalgata ya que las carrozas no cabían por la calle Rosario, concretamente por balcón del número 31. Así pues llegaba a la plaza de San Agustín, entraba por la calle del Correo, siguiendo por Isaac Peral, Baluarte y Rosario para continuar por la calle Amargura y demás calles del recorrido.El cortejo salió el domingo día 12 a la una de la tarde desde el parque Genovés, en donde horas antes se habían concetrado los participantes en el desfile para recibir las pertinentes instrucciones.


La cabalgata en cuestión era de gran importancia, pués con su salida se daba comienzo a los actos oficiales del Carnaval e incluso estaba totalmente prohibido que ninguna agrupación carnavalera desfilara por las calles antes de esa hora.Abría la marcha dos guardia civiles a caballo. El cortejo los componían varias carrozas, algunas donadas por particulares, como la que representaba al comercio de la ciudad. También desfilaron dos carros, uno árabe con varias moritas con la cara descubierta, y otro con alegorias japonesas.

En la cabalgata destacó una silla de manos de principios del siglo XIX ocupada por una mujer conducida por dos lacayos de la misma época, una calesa y un triciclo con personajes lujosamente ataviados. Igualmente, en la comitiva iban muchos personajes disfrazados de pierrot así como cabezudos, a la par que numerosos heraldos a caballo.


Llamó la atención el carro de las alegorias, novedad de ese año, y que iba plagado de diferentes motivos carnavaleros.El parque Genovés presentaba un esplédido aspecto, ya que su director, José Sardá, se había encargado de dirigir las labores de embellecimiento por expresas órdenes del presidente de la Comisión de Jardines, Herrero.

La carroza que desfiló ese año por primera vez iba tirada por bueyes y en su parte más alta un figurante que representaba elCarnaval. "...la carroza del Ayuntamiento a la que se ha suprimido el mundo que tenía al remate, sustituyéndolo por un centro de flores.

Los asientos se han colocado de manera que las figuras vayan de cara al público y en los remates del plan delantero de la carroza se han colocado jarrones decorados ostentando flores.
Irán en la carroza ocho jóvenes vestidas estilo Pompadour, Bretón, Directorio y de majas; otra joven estilo montañés y un Mefistófeles."

Termina la descripción de la cabalgata del siguiente modo:

"....la nueva carroza, cuya descripción ya se ha hecho, tirada por bueyes y que llevará siete figuras representando el Carnaval."

Desde Madrid se trajeron los trajes y algunas figuras de los cabezudos, lo que significó que el cortejo se revistio con lujo hasta entoces prácticamente desconocido. En los carnavales de 1899 ya se tiene noticias de ensayos generales que ofrecían las agrupaciones. Estos tuvieron lugar en la cervecería San José y participaron las agrupaciones 'La llave' y 'La sociedad gaditana'.


Al día siguiente de la salida de la cabalgata se puede encontrar una crónica de la misma, en la que hemos localizado al autor realizador de la misma: D. ANDRÉS PASTORINO. La referida crónica dice así:


Diario de Cádiz. 13 de Febrero de 1899

Las carrozas nuevas son del mejor gusto distinguiéndose principalmente la de orden japonés. En unas y otras viéronse buenos tipos de mujeres.La calesa con las dos simpáticas manolas y el calesero, éste muy bien vestido por cierto, llamaron asimismo la atención.Pero lo que más elogios recibió por parte de todos, fue, como sucedió el pasado año, la lindísima carroza del comercio que cerraba la comitiva.
D. ANDRÉS PASTORINO, autor del proyecto y realización de la cabalgata, recibió merecidos plácemes

DOMINGO DE CARNAVAL

La animación se prolongó durante toda la jornada. Por toda la ciudad se vieron multitud de disfraces, animando el ambiente el desfile de estudiantinas, de comparsas y chirigota. Varias calles de la capital lucieron alumbrado especial y en ellas se celebraron conciertos a cargo la banda municipal. El primero de los referidos tuvo lugar en la calle Cruz, y por la noche se celebró el último en Cánovas del Castillo.El Circulo 'La Piña' fue dotado de una artística iluminación, la cual se entrelazaba con las yedras de la pared para formar el nombre de la referida sociedad. De igual manera, la 'Liga de Cazadores' también exornó su local con gran elegancia y vistosidad. La plaza de la Libertad fue un hervidero humano durante el paseo matinal, escuchándose con profusión los tangos y los cuplés de las distintas agrupaciones. La ciudad vivió la noche grande del Carnaval, con una extraordinaria animación en la plaza de San Antonio y en la calle Ancha, lugares favoritos para celebrar la fiesta.

Los bailes programados por el Casino Gaditano y el Círculo Mercantil e Industrial estuvieron muy concurridos y con todos los asistentes disfrazados convenientemente. El movimiento de carruajes por las calles de la ciudad convirtió a la ciudad en un caos. De todos los bailes que se organizaron destacó de la Sala Moyerbeer, "viéndose unos disfraces acertadísimos".La iluminación que lució la plaza de San Antonio fue espectacular, con unos grandes y vistosos paraguas y farolillos rojos. Los detalles de exorno de la plaza y el tablao corrió a cargo del mayordomo del Ayuntamiento, Leal. El tablao lucía una profusa iluminación adornado con guirnaldas de ramaje, formando espirales y grimpolones en los remates. El presupuesto presentado por la empresa de Gas para el alumbrado extraordinario fue de 4.400 pesetas.

Por cierto que fueron muchas las quejas presentadas contra algunos comerciantes "desaprensivos", que vendían en sacos los confettis que habían recogido del suelo, "haciendo un pingüe negocio en las barbas mismas de la autoridad". Para evitar que los chavales llenaran las cestas de papelillos ya usados, el Ayuntamiento ordenó a las tiendas de confetis vender cada día papelillos de un color para no perjudicar a este tipo de tiendas.El Teatro Principal ofreció para estos días un sugestivo programa en el que se alternaron las representaciones de óperas y zarzuelas con los bailes de sociedad.Al día siguiente por la mañana se presentó un fuerte viento y cayeron fuertes chubascos, pero por la tarde el cielo se despejó y el público se tiró a la calle, reinando en toda la ciudad una gran animación, siendo muchos los lugares en los que las agrupaciones cantaron sus repertorios.

La calle Ancha volvió a ser el centro de las batallas de confettis, y la alegría fue la nota predominante durante todo el resto del día.Destacó que no hubo que lamentar "riñas ni incidentes desagradables y todo el mundo se comportó con educación y modales", dijo el Diario. Lamentar que unos ladrones robaron varios relojes de gran valor en la joyería Mexia, en la calle Columela.

La autoridades felicitaron al cabo de la guardia municipal, Fuente, que consiguió en medio de tanta confusión, "que no ocurriera el más insignificante atropello ni amago de desgracias entre cocheros, ya que se daban cita más de 300 a la hora". Al día siguiente, un grupo de ciudadanos pidió la atención de la autoridad sobre algunas coplas que se cantaron el día anterior por algunas comparsas, "no solo por su contenido digno de censura sino por que son expresadas con la voces más groseras y soeces".

DOMINGO DE PIÑATA

La jornada colofón del Carnaval gaditano resultó, como todas las precedentes, tremendamente animada. Las máscaras comenzaron desde muy temprano a desfilar por las calles, y salieron tantas que en muchos años no se había visto una cantidad tan numerosa. Los guardias detuvieron a varios mozos cuando fueron sorprendidos cogiendo confettis del suelo y arrojándolas después. En el teatro Cómico, dentro del programa especial de las fiestas, se representó la zarzuela 'El grumete', registrando un gran éxito. Un dato: Los mozos del Ayuntamiento sacaron, desde la calle Aranda, hoy Novena, hasta la plaza de San Antonio, 24 carretillas de papelillos, que fueron arrojados al mar.Las agrupacionesTodas las agrupaciones trabajaron de lo lindo a lo largo de todos los días que duraron los festejos, siendo éstas las siguientes:

-'Húngaros caldereros' (8 componentes, abrigo y peluca)
- 'Los Fregolis' (11, smoking blanco, solapa grana, pantalón corto de seda y sombrero de copa)
-'Viejos patrióticos' (11, bata, gorro y zapatos granas y negros, patillas y bigote)
-'Viejos repatriados' (9 levita, pantalón negro, peluca y sombrero de copa)
-'Orquesta italiana' (9, sombreros varios, barba y arpa)
-'Los rejoneadores' (16, pantalón corto, chaqueta y polainas)
-'Los relojes' (17, camisa de dos colores y pantalón negro),
-'Antigua sociedad obrera gaditana' (11, sotana, manto y tricornio)
-'Rondalla aragonesa' (23, de aragoneses)
-'Los gedeones', (7, levita, pantalón de color y sombrero)
- 'Los siete despertadores' (7, trajes alegóricos)
-'La sombra negra' (10, frac negro, pantalón bombacho y gorro cubilete)
-'Viejos lisiados' (9, traje de vestir y sombrero de copa)
-'Los gaché ingleses' (5, frac negro, pantalón blanco y sombrero de copa alta).

NOTA: la carencia de imágenes se debe a la antiguedad del articulo y el poco material multimedia existente.

FUENTES: Diario de Cadiz, Biblioteca Municipal de Cadiz, Bibliografias variadas del carnaval, y fotos Diario de Cadiz y Google imagenes.

TRABAJO REALIZADO POR: Cristian Moreno Lechuga & Alejandro Ariza Bruzon.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Carnavales de Cadiz I

Las primitivas fiestas de carnavales, a principios del XIX, consistían en desfiles callejeros de máscaras y bailes en locales cerrados de casinos, sociedades culturales y recreativas entonces existentes, alcanzando gran renombre, tanto por el exorno de los citados locales como por la magnífica organización y buen gusto que fue siempre norma de estas reuniones.

Entonces el baile era el eje de la fiesta y todavía no existían las agrupaciones que cantaban coplas. En estos bailes era obligatorio que las máscaras de uno u otro sexo, antes de pasar al salón donde se celebraba la fiesta, lo hicieran a unos departamentos privados donde era preceptivo identificarse.En Cádiz se hicieron muy famosas las academias de baile. la de Luis Alonso, tenía tan buena acogida popular que llegó a un gobernador la denuncia presentada por vecinos a quienes molestaban y escandalizaban las fiestas y bailes que se celebraban hasta altas horas de la madrugada. La autoridad denegó la denuncia y puso en un ángulo de la instancia: "siga la danza/baile el danzante y tengan paciencia los denunciantes". Esta anécdota se cita en el libro 'Memorias de un anciano', de Alcalá Galiano.

La madrugada del Miércoles de Ceniza, poco antes del amanecer, terminaban los bailes y todos acudían a la plaza de San Antonio a despedir el Carnaval. La plaza estaba adornada por gigantescos "paraísos" cuyos ramajes llegaban hasta las azoteas de las casas. Se colocaba una "luna" en el centro de la cornisa de la torre de la iglesia y marcaba los movimientos lunares.Los bailes públicos de máscaras se daban en el Teatro Principal, Teatro del Balón, Circo de Bedoya, La Camorra de la calle del Empedrador -hoy Arbolí- y el Café de las Cadenas, en Kursaal gaditano, en el Casino, en verbenas populares por los barrios... cada uno de ellos para un sector de la sociedad, bien definido.Una de las primeras noticias publicada en el primer Carnaval que cuenta nuestro Diario hace 142 años está relacionada con el capítulo de bailes de máscaras en locales cerrados, organizados por la alta sociedad gaditana.

Tanta era la expectación por asistir a este tipo de evento que, al igual que hoy, la reventa estaba a la orden del día.El aspecto del Casino Gaditano en un baile de Carnaval de 1868 lo describe este rotativo de la siguiente manera: "El patio, techado de cristales, ofrecía la apariencia de un suntuoso salón con sus columnas tapadas de guirnaldas y cubierto el suelo de blanco tapiz. En el tocador de señoras se ofrecían dulces y refrescos y en el salón de fumar, bebidas de todas clases. La juventud se lanzó a bailar polkas y rigodones hasta que se llamó, a la una de la madrugada, a la cena. Las risas y alegrías alternaban con los taponazos del champagne al compás de la orquesta que llamaba al ritmo de vals. Todo el mundo llevaba disfraz".

Con la llegada del siglo XX, los bailes programados por el Casino Gaditano y el Círculo Mercantil e Industrial estuvieron muy concurridos y con todos los asistentes disfrazados convenientemente. Entre los disfraces de ese año sobresalieron por su ingenio, un grupo de jovencitas con ropajes de japonesas y también unos zagalones vestidos de bebés rosa y amarillos con plumas celestes, metidos en interior de unos descomunales coches de capotas que hicieron las delicias de los paseantes.También hubo fiesta hasta la madrugada en el Centro Católico de Obreros con la presencia de las mejores comparsas. El socio Federico Sahagún cedió galantemente un excelente gramófono, que hizo las delicias de los asistentes.Ya en los años veinte, en la ciudad seguía habiendo dos carnavales: el popular de las agrupaciones en la calle y los bailes de sociedad de las clases pudiente.En estos bailes de máscaras existían dos vertientes.

Disfrazarse en grupo de algo gracioso y grotesco. En este caso se procuraba el total anonimato tras la careta. O disfrazarse con trajes suntuosos buscando el lucimiento personal. Para este tipo las máscaras apenas cubrían parte del rostro con un antifaz. En un artículo del periodista Bartolomé Llompart cuenta la anécdota que siendo gobernador militar de Cádiz el general Primo de Rivera, "se avino a salir con sus hijos, también disfrazados, un día de Carnaval para ir a

un baile del Casino. Creyó prudente calarse un antifaz para pasar desapercibido. No fue eficaz la medida, y cuando iba atravesando el patio con la alegre y juvenil caravana, oyó al centinela gritar:-¡Guardia formar!"

El sábado 5 de marzo de 1927 tuvo lugar en los astilleros gaditanos de Echevarrieta y Larrinaga la botadura del nuevo buque escuela de la Armada Española, 'Juan Sebastián de Elcano'. Al coincidir dicha fecha con el segundo baile de Carnaval en el Gran Teatro Falla, la madrina y los asistentes a la mencionada botadura acudieron al baile que se celebraba en el coliseo.El teatro fue decorado para la ocasión por Godoy y Accame.

Sobre el escenario fue colocado un enorme tapiz, hecho en confetti, con el emblema de la Marina de Guerra.A las once y media de la noche entró en el recinto el ministro de Marina, almirante Cornejo, acompañado de la madrina del nuevo buque, Carmen Primo de Rivera, hija del presidente del Gobierno. Al hacer entrada las autoridades en el palco del Ayuntamiento, el público prorrumpió en una ovación cerrada y la orquesta tocó la Marcha Real.A las dos de la madrugada, el ministro, la madrina del 'Juan Sebastián de Elcano' y las autoridades subieron al foyer para cenar el clásico frito gaditano que fue servido por la Cervecería Inglesa, mientras continuaba la animación y los bailes.

Cuando en 1936 se vivió el último Carnaval con un ambiente ya en cierto modo enrarecido por la tragedia que se avecinaba, seguían siendo destacados los bailes organizados en el Falla por el Casino Mercantil.También eran famosos los que organizaban los estudiantes de Medicina en el cine Municipal primero y el cine Gades posteriormente, así como los más populares que se celebraban en el teatro Cómico de la calle San Miguel.Tras la guerra civil y la llegada de las Fiestas Típicas vuelven los bailes de gala en honor de las reinas de las fiestas, con la asistencia de las primeras autoridades de la ciudad. Eran tiempos en los que el frac y el esmoquin era de uso obligado y prevalecían sobre los disfraces.



Trabajo realizado por: Cristian Moreno y Alejandro Ariza.


Informacion: foros de carnaval, periodicos.....



jueves, 21 de enero de 2010

Juan Carlos Aragón: El filósofo del Carnaval


Juan Carlos Aragón nació en Cádiz el 26 de mayo de 1967, en uno de los barrios más típicos de Cádiz como es el barrio de Santa María. Su infancia fue muy féliz ya que de pequeño era muy travieso y faltaba con frecuencia a a la escuela, al colegio de la Mirandilla. Tras su paso por la secundaria, llego a hacer bachillerato y posteriormente se licenció en la Universidad de Filosofía y Letras de Cádiz. En aquella universidad encontró a la que posteriormente fue su mujer y la madre de su único hijo. Su juventud estuvo marcada por una tragedía que ocurrió en su familia debido a que su hermano mayor murió, esto hizo que Juan Carlos cayerá en una fuerte depresión. Durante aquella época Juan Carlos no era él en si, debido a que cayó en las drogas y en el alcohol para desahogar sus penas y sus preocupaciones. Pero ya con el paso del tiempo fue recuperando su ser y poco a poco ha ido mejorandose de forma que ya a dejado a un lado las drogas y el alcohol.
En cuanto a sus participaciones en el concurso del Falla comenzó muy joven y siempre ha dejado su sello de identidad en cada una de las agrupaciones que ha creado, ya sea chirigota o comparsa que son las únicas modalidades en las que ha participado el genio Juan Carlos Aragón. Su sello de identidad son las multiples críticas que hace a la sociedad con relacion a la filosofía , a su amada filosofía, y que siempre dice las cosas a la cara y nunca dice las cosas a las espaldas debido a que no le tiene miedo a nadie ni a nada,ya sea a la alcaldesa o al jurado o incluso a sus otros compañeros que no dice las cosas a la cara sino que va por los pasillos del teatro de los ladrillos colorados hablando mal de sus otros compañeros. Juan Carlos lo único que pretende con sus letras es que el público, el soberano público que es el que verdaderamente quien manda en el concurso, escuchen lo que ellos quieren y no lo que les convengan a su agrupación para ganar el primer premio. Los primeros años, Juan Carlos tan solo escribió chirigotas aunque no tuvo mucho éxito en sus principios. Su primera chirigota fue en el año 1994 con el título "Peasso Coro", que no tuvo mucho éxito pero fue su primera experiencia que le fue muy satisfactoría. Al año siguiente sacó otra chirigota, "Los tintos de verano" que ya tuvo más éxito ya que se metió en semifinales. En el año 1996 escribió la chirigota "Los Guiris", en la que por primera vez Juan Carlos se metió en una final y consiguió un cuarto premio, un premio que no esta nada mal para ser la primera final en la que participaba. A partir del año 1997, todas las agrupaciones que ha sacado Juan Carlos han tenido una cierta importancia y han sido recordadas por sus letras tan profundas y originales, ya sea en comparsa, y tan graciosas en chirigotas. Entre los años 1997 y hasta el final del siglo XX, escribió míticas chirigotas pero la más importante fue "Yesterday" que consiguió el primer premio en el año 1999. De aquella chirigota se recordara para siempre el pasodoble "Aunque diga Blas Infante", que fue toda una obra maestra del carnaval en la que mezcló críticas y chistes, y tan importante fue aquel pasodoble que el cantante Alejandro Sanz lo cantó en uno de sus conciertos. Otras de algunas chirigotas importante durante esta etapa fueron "Las ruinas romanas" y "Kadi City". Pero tras el comienzo del siglo XXI Juan Carlos dejó en un lado la chirigota y se entregó cuerpo y alma a la comparsa, pero el dedicarse a la comparsa tuvo su polémica. Esta polémica se debía a que el grupo de Martínez Ares se separaron de su escritor y Juan Carlos Aragón, de manera muy pilla, convenció al director del grupo, Angel Subiela, para que fueran su grupo en la modalidad de comparsa. Los componentes del grupo no pudieron decir que no debido a que era una oferta muy suculenta ya que le daban el privilegio de que uno de los mejores escritores del Carnaval le escribiera. De esta manera Juan Carlos se introducía en el mundillo de la comparsa, un mundillo un poco falso en el que si si ja ja y después te dan la puñalada por detrás. Bien, en el año 2001 sacó su primera comparsa "Los condenaos", comparsa que consiguió un segundo premio pero que se miró por el lado bueno ya que era el primer año que salía la comparsa. Al año siguiente fue una año incleible para la comparsa, ya que "Los Ángeles Caidos" consiguió el primer premio, de esta manera fue el primer triunfo para Juan Carlos en la modalidad de comparsa. Pero no solo se recuerda a esta comparsa por su triunfo, sino también por posteriormente convertirse en una de las comparsas más recordadas por los aficionados al Carnaval. Tras el éxito de esta comparsa, en el año 2003 el nivel bajo considerablemente debido a que "Los Americanos" no llegó al nivel esperado y tan solo pudo conseguir un cuarto premio. Esto provocó que Juan Carlos se separara del grupo, y encontró un nuevo grupo en la que el director era Javi Bohorquez. La primera comparsa que sacó con su nuevo grupo fue "1800 Los Inmortales" que tan solo pudo llegar a semifinales aunque parte del público pensaba que se merecían pasar a la gran final. En los dos años siguientes Juan Carlos no sacó grandes comparsas debido a que "El golfo de Cádiz" y "Los Parias" quedaron en quinta y cuarta posicion, respectivamente. Esto provocó que Juan Carlos de nuevo cambiara de grupo para intentar ganar el concurso de Carnaval de Cádiz 2007. La comparsa se llamó "Araka la Kana", dirigida por Rubén Berea Ruiz y fue la mayor sorpresa en el Carnaval de aquel año, debido a que "Araka la Kana" no era una comparsa normal sino un ejemplo de la comparsas que existen en Uruguay,que allí son conocidas como murgas, y son comparsas con mucho ritmo y colorido. Evidentemente Juan Carlos y su grupo consiguieron el primer premio, que sería su segundo en la modalidad de comparsa. Tras esta gran comparsa, en el año 2008 Juan Carlos pretendía seguir con el nivel del año anterior pero aunque lo intentó no lo consiguió, ya que "La Banda del Capitán Veneno" tan solo llegó a conseguir el tercer premio. Al no conseguir su objetivo, Juan Carlos hizo algunos cambios en su grupo como la incorporación de Ramoni para así de esta manera intentar lograr el primer premio. Pero este cambio no mejoró sino que también empeoró ya que "Los comparsistas se la dan de artistas", será recordada como una de las peores comparsas de Aragón, ya que quedó en semifinales. Para sacarse esta espinita clavada que tiene Juan Carlos, este año ha reunido a su antiguo grupo dirigido por Javier Bohorquez pero esta vez con una voces espectaculares como puedes ser las del Salvi o la de Paco Pellejo, que para nosotros son dos de las mejores voces del Carnaval. El nombre de la comparsa este año 2010 es "Las Noches de Bohemia", que en su pase de preliminares dejó una buenísima sensación entre el público y con unas ganas enormes de volverlos a escuchar en cuartos de final. Para concluir deciros que si os gusta un estilo de comparsa en la que sus letras esten repletas de críticas y de letras filosóficas, ese estilo es el de Juan Carlos Aragón uno de los mejores poetas del Carnaval de Cádiz.

Aquí os dejamos la presentación de "Las Noches de Bohemia".



Fuentes:
http://www.carnavaldecadiz.com/Carnaval2007/Absoluta/Araka_la_Kana.htm
De esta página tan solo hemos cogido los nombres y el año de cada comparsa, el resto del trabajo es realizado por elaboración propia.

Trabajo realizado por: José Morán Álvarez y Jesús Fernández Sánchez.